SER REALISTA. Considérese afortunado/a si se mantiene en su peso, engorda poco, y mucho más si logra bajar de peso (algo posible si se lo propone).
MANTENERSE ACTIVO/A. El movimiento ayuda a cuidar el peso y, además, brinda bienestar físico, mental y espiritual, alejando las tensiones.
SER AMABLE CONSIGO MISMO/A. No se niegue algún “gusto”; lo único que logrará es desear más comida rica en calorías.
CONTROLAR LAS PORCIONES. Allí está la clave de la moderación y la sobriedad. Elija qué comer, sírvase una porción y saboréela despacio.
SER ASERTIVO/A (DECIR “NO” EN FORMA CORTÉS). Algunas alternativas pueden ser: “no puedo comer otra porción, pero me gustaría que me des la receta” o “puedo comerla más tarde, gracias”.
PRIORIZAR LOS AFECTOS Y NO LA COMIDA. Converse con familiares y amigos, ríase, baile…las fiestas son para compartir un momento de felicidad. APROVÉCHELO!!
COMO DECIR “NO” SIN CULPA.
- Siéntase con derecho a decir NO, más que con la obligación de quedar bien con los demás comiendo lo que le ofrecen.
- Vaya a la reunión preparado/a, sabiendo cuáles son las cosas con las que se puede encontrar, platos de comida y personas insistentes.
- Manéjese con firmeza, sin dejar lugar a dudas de su propósito.
- Sea reiterativo/a frente al insistente. Puede insistir, una, dos o tres veces para que coma; pero también ese número de veces hay que decirle que no diplomáticamente.
- Evite mirar la comida cuando se la estén ofreciendo. Le ayudará a dar un “no” más fácil si mira a los ojos de quien insiste.
- Evite estar pendiente de la comida que se sirve. Disfrute más de los afectos y la pasará mejor.
- Otra posibilidad puede ser: Permita que le sirvan lo que quieran y déjelo discretamente en el plato.
Cuidado! Si en la reunión pudo manejarse bien, no descuide el regreso a casa. Haberse controlado puede hacer que baje la guardia, y arruine sus esfuerzos en la soledad de la cocina. Para evitarlo, al llegar diríjase directo al dormitorio.
Andrea Olivier
Lic. en Nutrición
Mat 118 |